Es una de las situaciones más incómodas que pueden darse en el trabajo: termina la jornada, te diriges a la salida y alguien de seguridad o un responsable te pide que abras tu bolso o mochila para ver qué llevas dentro.

¿Es legal esto? ¿Hasta dónde llega el poder de la empresa y dónde empieza tu derecho a la intimidad?

Como suele ocurrir en el Derecho, la respuesta es «depende». No es un sí absoluto ni un no rotundo. Para que un registro sea válido, la empresa debe seguir unas reglas muy estrictas. Si no lo hace, cualquier prueba obtenida podría ser nula y un posible despido podría acabar en los tribunales.

Las reglas del juego: El artículo 18 del Estatuto de los Trabajadores

La ley permite que la empresa realice registros, pero solo bajo condiciones muy específicas:

1. Protección del patrimonio: Debe haber un motivo real, como evitar robos o proteger bienes de la empresa o de otros compañeros.

2. Lugar y tiempo:Solo dentro del centro de trabajo y en horario laboral.

3. Dignidad ante todo: El registro debe respetar al máximo la intimidad del empleado.

4. Presencia de testigos: Esta es la clave que muchas empresas olvidan. Siempre que sea posible, debe estar presente un representante de los trabajadores (del comité o sindicato) o, en su defecto, otro empleado.

El «Semáforo» de la Justicia: ¿Cuándo es legal y cuándo no?

Para saber si un registro es lícito, los jueces aplican un triple filtro. La medida debe ser:

  • Necesaria: ¿Hay sospechas fundadas o robos previos?
  • Idónea: ¿Sirve el registro para encontrar lo que se busca?
  • Proporcionalidad: ¿Es la medida menos invasiva posible o se está yendo demasiado lejos?

Caso 1: El bolso «sin testigos» (Despido Nulo)

Recientemente, el Tribunal Supremo analizó el caso de una trabajadora a la que le pitó la alarma de seguridad. El vigilante registró su bolso y encontró productos no pagados. La empresa la despidió, pero el Supremo declaró el despido nulo. 

¿Por qué? Porque no llamaron a ningún representante ni a otro compañero para presenciar el registro, a pesar de que podían haberlo hecho. Sin ese testigo, la prueba no vale.

Caso 2: El registro diario y el número IMEI (Derechos Vulnerados)

A principios de 2026, una sentencia del País Vasco condenó a una empresa a pagar 7.251 € de indemnización a una empleada. La empresa obligaba a todos a enseñar el bolso a diario y, además, a mostrar el código IMEI de sus móviles personales.

La justicia dictaminó que esto era excesivo: no había sospechas de robo y pedir el IMEI (que es como el DNI del móvil) sin consentimiento es una invasión de la privacidad en toda regla.

Caso 3: La negativa a colaborar (Despido Procedente)

Por el contrario, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón validó un despido de un trabajador que se negó rotundamente a enseñar su bolsa en un control puntual donde sí estaban presentes los representantes de los trabajadores. En este caso, la negativa se consideró desobediencia grave, ya que el registro sí cumplía con todos los requisitos legales.

¿Y qué pasa con la mesa de la oficina?

Ojo, porque tu mesa o tu cajón no son lo mismo que tu bolso. Según el Tribunal Supremo, la mesa de trabajo no se considera un «efecto personal» protegido por el artículo 18 del Estatuto de los Trabajadores. Si la empresa realiza una auditoría y encuentra documentos o dinero en cajones que no están bajo llave, esa prueba suele ser admitida, ya que se considera un espacio de uso profesional, no privado.

Resumen para recordar

Si tienes una empresa o eres trabajador, quédate con estos tres puntos clave:

  • No a los registros aleatorios sin motivo: Registrar por «costumbre» sin que haya sospechas o robos previos suele ser ilegal.
  • Siempre con testigos: Un registro a solas es un billete directo a perder el juicio.
  • El trámite de audiencia previa: Antes de despedir a alguien tras un registro, la empresa está obligada a escuchar al trabajador y permitirle que se explique. Saltarse este paso puede invalidar el despido, aunque el robo sea evidente.

Nota: Si te has visto en una situación similar, es fundamental analizar las circunstancias concretas de tu contrato y el protocolo de tu empresa. Cada detalle cuenta.

En Mediterrània Abogados, protegemos lo que más te importa: tus derechos y tu seguridad en el entorno laboral. Si te enfrentas a una situación de registro irregular o un despido disciplinario, nuestro despacho te garantiza una defensa firme y cercana. Consúltanos y deja que nos encarguemos de los tecnicismos por ti.